ranula
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta es la historia de un "caballero" que pense enviarte de alumno
pero ya ves no llegué a tiempo...Te quiero
Tu princesa rana.
-Desde ahora en lo adelante
me llamaréis: caballero.
Dijo el sapo muy arrogante
en medio del aguacero.
-Mañana por la mañana
me compraré una armadura,
digna de mi rango y casta,
de mi nombre y mi figura.
Nadie salìa de su asombro,
ante tal sapo arrogante,
cuando una grulla indiscreta,
se lo llevò por delante...
Terminaron las hazañas
del intrépido guerrero,
que sin luchar y sin glorias:
se tildaba caballero.