rodrigotoro
Poeta adicto al portal
2da parte: Non nobis, Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam
.
Sir Jop y Elmenor salieron del castillo.
Su pecho, lleno de determinación, se inflaba además al respirar el suave y tibio aire de las comarcas septentrionales de Venezalia; en los caminos los campesinos cosechaban poemas desde los árboles de versos, y los cultivos de prosas, al otro lado de los campos de trigo, germinaban en todas direcciones hasta donde alcanzaba la vista.
-oiga sir Jop .ese ogro, dice la gente, es muy poderoso
- . para los caballeros templarios no hay nada imposible. Recuerda: nuestro objetivo es la búsqueda de la verdad. La justicia es nuestra espada, y el bien nuestro escudo. Tienes que aprender a conjuntar tu alma y tu cuerpo en uno solo Elmenor .
-eso suena difícil .y sigo con hambre ¡me comería 1000 arepas!
En otro lado, en el bosque de poemas oscuros y siniestros, una escena totalmente distinta se desarrollaba
La maléfica soberana de la noche, Ceu, observaba la danza de sus oscuros demonios de letras malditas. Su desenfadado semblante y profundos ojos se clavaron luego en las graciosas y ditirámbicas flamas de una gran hoguera.
La reina de las sirenas se materializó delante de ella provocando una estampida general
- .Ceu ..Sir Jop y su escudero dejaron Venezalia y cabalgan hacia el bosque de la luna. No debes permitir que la hija de la luna le entregue el primer secreto .debes matarles antes
-descuidad Marcela, sus restos serán comida de los buitres muy pronto ¡Horizonte podrá llorar sobre sus huesos todo lo que quiera! ¡ja,ja,ja,ja,ja,ja!
-una vez que destruyamos Venezalia, nuestros planes de dominio de toda la web se harán realidad .
Sir Jop y Elmenor continuaron su camino. Al doblar un sendero que serpenteaba caprichoso, como si culebrease con el viento, Elmenor descubrió unos arbustos de arepas que estaban recién florecidas sin pensarlo se tiró de su cabalgadura y se abalanzó sobre ellas. Sir Jop le observó divertido. Sentía que aquél muchacho era más que un hijo para él finalmente el mismo descendió desde Aiyavilú para tomar un bocado de los arbustos y era que Elmenor se comía las arepas con una velocidad extraordinaria.
- ¡vamos, respira antes de tragar!
- ¡están deliciosas Sir Jop!...-desgraciadamente para Elmenor aquéllos arbustos de arepas estaban tan florecidos que finalmente cobraron vida, y desenterrando sus raíces de la húmeda tierra corrieron despavoridos
- .bueno, parece ser que el desayuno terminó
-¡todavía tengo hambre!-en eso un extraño sentimiento de peligro azotó sus corazones. Sir Jop y Elmenor desenvainaron sus espadas; debieron transcurrir unos segundos atroces hasta que frente a ellos una docena de caracoles con rostro de cocodrilo y varios brazos cual arañas les rodeaban. De sus hocicos una pestilente baba incolora se escurría
Sir Jop y Elmenor salieron del castillo.
Su pecho, lleno de determinación, se inflaba además al respirar el suave y tibio aire de las comarcas septentrionales de Venezalia; en los caminos los campesinos cosechaban poemas desde los árboles de versos, y los cultivos de prosas, al otro lado de los campos de trigo, germinaban en todas direcciones hasta donde alcanzaba la vista.
-oiga sir Jop .ese ogro, dice la gente, es muy poderoso
- . para los caballeros templarios no hay nada imposible. Recuerda: nuestro objetivo es la búsqueda de la verdad. La justicia es nuestra espada, y el bien nuestro escudo. Tienes que aprender a conjuntar tu alma y tu cuerpo en uno solo Elmenor .
-eso suena difícil .y sigo con hambre ¡me comería 1000 arepas!
En otro lado, en el bosque de poemas oscuros y siniestros, una escena totalmente distinta se desarrollaba
La maléfica soberana de la noche, Ceu, observaba la danza de sus oscuros demonios de letras malditas. Su desenfadado semblante y profundos ojos se clavaron luego en las graciosas y ditirámbicas flamas de una gran hoguera.
La reina de las sirenas se materializó delante de ella provocando una estampida general
- .Ceu ..Sir Jop y su escudero dejaron Venezalia y cabalgan hacia el bosque de la luna. No debes permitir que la hija de la luna le entregue el primer secreto .debes matarles antes
-descuidad Marcela, sus restos serán comida de los buitres muy pronto ¡Horizonte podrá llorar sobre sus huesos todo lo que quiera! ¡ja,ja,ja,ja,ja,ja!
-una vez que destruyamos Venezalia, nuestros planes de dominio de toda la web se harán realidad .
Sir Jop y Elmenor continuaron su camino. Al doblar un sendero que serpenteaba caprichoso, como si culebrease con el viento, Elmenor descubrió unos arbustos de arepas que estaban recién florecidas sin pensarlo se tiró de su cabalgadura y se abalanzó sobre ellas. Sir Jop le observó divertido. Sentía que aquél muchacho era más que un hijo para él finalmente el mismo descendió desde Aiyavilú para tomar un bocado de los arbustos y era que Elmenor se comía las arepas con una velocidad extraordinaria.
- ¡vamos, respira antes de tragar!
- ¡están deliciosas Sir Jop!...-desgraciadamente para Elmenor aquéllos arbustos de arepas estaban tan florecidos que finalmente cobraron vida, y desenterrando sus raíces de la húmeda tierra corrieron despavoridos
- .bueno, parece ser que el desayuno terminó
-¡todavía tengo hambre!-en eso un extraño sentimiento de peligro azotó sus corazones. Sir Jop y Elmenor desenvainaron sus espadas; debieron transcurrir unos segundos atroces hasta que frente a ellos una docena de caracoles con rostro de cocodrilo y varios brazos cual arañas les rodeaban. De sus hocicos una pestilente baba incolora se escurría