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Bullying

Anna Politkóvskaya

Poeta fiel al portal
Bajo un cielo sin fin
debía ser un pájaro cantor
la niña alegrando el mundo,
un relámpago blanco debía ser
con su voz clara y su olor
a pino joven, y nada más
y nada menos que la campeona
del mundo en respirar
de todas las formas posibles.

Debía ser hermosa,
porque toda la niñez lo es,
y florecerle una sonrisa
jugando con el agua de lluvia
y estallarle una sonora carcajada,
de esas que perfuman la vida,
con los reflejos que dibujan
las gotas traviesas en el suelo.

Pero nunca, nunca, debió ser
la niña que llora, secuestrada
por el silencio, ni la herida
siempre abierta ni la muñeca rota
que se lanzó al vacío,
acosada por un soplo maligno.
.
 
Bajo un cielo sin fin
debía ser un pájaro cantor
la niña alegrando el mundo,
un relámpago blanco debía ser
con su voz clara y su olor
a pino joven, y nada más
y nada menos que la campeona
del mundo en respirar
de todas las formas posibles.

Debía ser hermosa,
porque toda la niñez lo es,
y florecerle una sonrisa
jugando con el agua de lluvia
y estallarle una sonora carcajada,
de esas que perfuman la vida,
con los reflejos que dibujan
las gotas traviesas en el suelo.

Pero nunca, nunca, debió ser
la niña que llora, secuestrada
por el silencio, ni la herida
siempre abierta ni la muñeca rota
que se lanzó al vacío,
acosada por un soplo maligno.
.
Hermosa forma de describir la niñez con sus colores en contraste con el dolor destructivo que hace el bulling. Un gusto leerte.
 
Última edición:
El poema es bello y conmovedor, refleja con sensibilidad la luz que Sandra merecía y el dolor que sufrió.
Sin embargo, aunque la poesía puede ayudar a expresar sentimientos, estos temas tan dolorosos no deberían existir; no podemos culpar de manera que devuelva la vida a Sandra. Ni el sistema educativo, ni los padres, ni quienes la acosaron podrán cambiar lo ocurrido, y lo más importante ahora es recordar su vida y trabajar para que situaciones así no se repitan.

RIP
 
Bajo un cielo sin fin
debía ser un pájaro cantor
la niña alegrando el mundo,
un relámpago blanco debía ser
con su voz clara y su olor
a pino joven, y nada más
y nada menos que la campeona
del mundo en respirar
de todas las formas posibles.

Debía ser hermosa,
porque toda la niñez lo es,
y florecerle una sonrisa
jugando con el agua de lluvia
y estallarle una sonora carcajada,
de esas que perfuman la vida,
con los reflejos que dibujan
las gotas traviesas en el suelo.

Pero nunca, nunca, debió ser
la niña que llora, secuestrada
por el silencio, ni la herida
siempre abierta ni la muñeca rota
que se lanzó al vacío,
acosada por un soplo maligno.
.
Una reflexión sombría sobre la pérdida de la libertad y felicidad.
No al bullying.

Saludos

Saludos
 
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