prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los cráneos de cera estallan contra los pinos
pero aún no canta la niebla.
Llega la noche como una ofrenda de gnomos descarnados,
como el marfil de una geometría de golpes en el alma.
Ella peina sus cabellos con resplandecientes mandíbulas de lobo
y mira la inmensa erección de agujeros negros.
Cuelgan los gallos alrededor del fuego cresta abajo
y espían entre la falda de la muerte el pubis de ceniza.
¡Mirad al cirujano de la luna
cómo arroja su vestido enrojecido en la otra esquina del mundo!
Ella peina sus cabellos con resplandecientes mandíbulas de lobo
y se acuesta entre las setas del páramo
donde la hierba no hace mucho ruido.
pero aún no canta la niebla.
Llega la noche como una ofrenda de gnomos descarnados,
como el marfil de una geometría de golpes en el alma.
Ella peina sus cabellos con resplandecientes mandíbulas de lobo
y mira la inmensa erección de agujeros negros.
Cuelgan los gallos alrededor del fuego cresta abajo
y espían entre la falda de la muerte el pubis de ceniza.
¡Mirad al cirujano de la luna
cómo arroja su vestido enrojecido en la otra esquina del mundo!
Ella peina sus cabellos con resplandecientes mandíbulas de lobo
y se acuesta entre las setas del páramo
donde la hierba no hace mucho ruido.
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