Mi corazón dibuja palabras de amor.
Salen, como el agua de un manantial de invierno,
casi atropelladas de su interior.
Aunque sea tarde, tu aroma me sofoca,
tus letras me provocan cada día
como una gotera que no cesa,
como un mar embarbecido,
sin tino ni espera.
Aunque ha veces
temo que desaparece en la nada,
y mi corazón se pierda otra vez.
Salen, como el agua de un manantial de invierno,
casi atropelladas de su interior.
Aunque sea tarde, tu aroma me sofoca,
tus letras me provocan cada día
como una gotera que no cesa,
como un mar embarbecido,
sin tino ni espera.
Aunque ha veces
temo que desaparece en la nada,
y mi corazón se pierda otra vez.
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