lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Está la luna en la noche
con su luz medio tiznada
alumbrando los rincones
y a los gatos que se arañan,
esparce sus rayos claros,
de una blanquísima plata,
mientras un cielo rojizo
viste el ocaso de grana.
Cómo brillan los luceros,
cómo me hechizan y hablan
siendo en mis sueños la antorcha
que a mis temores espanta.
Beso ese rayo de Luna
que se ha metido en mi casa,
porque a mi niño lo arropa
como si fuera una manta.