Brilla el lucero del alba.
Creo que el hombre es la apuesta
que el Gran programador experimenta,
dándole libertad de acción
como protagonista y director de su evolución.
No se otra opción mejor que esta
poco a poco esta obra puede ser maestra;
la naturaleza sin remilgos crea y destruye,
la humanidad debe evolucionar en el concepto, "Construye".
Reconocer errores, es empezar a construir
que estamos atascados debemos admitir,
que el saber, no se manifieste en tiranía y poder
es la asignatura, que la genética debe resolver.
No dudo que la genética la enfermedad pueda controlar
también a nivel de comportamiento lo puede intentar.
La naturaleza humana, eligió el camino de la individualidad
excelente camino, si su meta fuera la Solidaridad.
Nuestro patrimonio genético determina la individualidad
logro importante que permite nuestra singularidad.
La relación óptima individualidad-solidaridad
marcará "la inteligencia", índice de racionalidad.
Si la inteligencia la medimos según eta relación
será posible alcanzar la "Gran civilización"
A un segundo término el poder estaría relegado
y un entorno armonioso, asegurado.
Si a la vida humana un sentido le he querido dar
me intriga la del Programador poder adivinar;
si lo consideramos un ser perfecto
no aburrirse, será su principal reto.
Para ello el programa "Caos", ha diseñado
sus aleatorias posibilidades lo mantienen intrigado.
Al Programa el ser humano intenta buscarle sentido
divirtiendo al Programador, que no se sienta aburrido.
Rizando el rizo de las conclusiones
Programador y programado, necesitan emociones:
Desde el conocimiento, el hombre admiración le transmite
El, reconocido, jugar a ser dios le permite.
Final del relato "De paso por la vida". Amadeo.