Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
Puedo escuchar mi corazón latir
en un devenir del sonido tic tac,
todo es tan quieto y silencioso aquí
que me confundo con los árboles,
mi mente es la lluvia escarchada cayente
y mis ojos el horizonte interminable
en vastos prados verdes de vida rebosantes,
de milenarios y cultivados pétalos añiles
de jilgueros revoloteando mi inconsciente
y raíces que profundizan en mi existir.
en un devenir del sonido tic tac,
todo es tan quieto y silencioso aquí
que me confundo con los árboles,
mi mente es la lluvia escarchada cayente
y mis ojos el horizonte interminable
en vastos prados verdes de vida rebosantes,
de milenarios y cultivados pétalos añiles
de jilgueros revoloteando mi inconsciente
y raíces que profundizan en mi existir.