errante xilos
Poeta recién llegado
Muchos lectores caen,
muchos lectores tuertos quedan,
muchos lectores no pueden ver porque la luz se va...
Y mi negra sombra se hace grande,
se cuela entre los resquicios,
se desvanece, se fusiona con los rincones,
se mete entre el odio y el amor,
entre la gana y la depresión...
La letra se almacena como un grito,
la palabra se derrite,
se desparrama entre los anillos,
entre los dedos,
entre el aire y los pulmones,
entre la canción y lo que no hay...
Y los lectores se despiden
de la frase,
del verso
de a pocos le dicen adiós a las últimas letras,
a la última creación...
Los quejidos se escuchan,
pero se apagan en cada segundo,
sin eco,
sin ser lo que es,
siéndolo en algo como el dolor.
muchos lectores tuertos quedan,
muchos lectores no pueden ver porque la luz se va...
Y mi negra sombra se hace grande,
se cuela entre los resquicios,
se desvanece, se fusiona con los rincones,
se mete entre el odio y el amor,
entre la gana y la depresión...
La letra se almacena como un grito,
la palabra se derrite,
se desparrama entre los anillos,
entre los dedos,
entre el aire y los pulmones,
entre la canción y lo que no hay...
Y los lectores se despiden
de la frase,
del verso
de a pocos le dicen adiós a las últimas letras,
a la última creación...
Los quejidos se escuchan,
pero se apagan en cada segundo,
sin eco,
sin ser lo que es,
siéndolo en algo como el dolor.
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