urquiza
Poeta adicto al portal
Cuando la calle vacía se encuentra, más me entusiasma pensar los sueños, como un solo de todo mi ser.
Que más pudiera pedir, bajo una leve briza, bajo un canto fino del pájaro salvaje, entusiasta, brillante de pasión.
Pocos autos, tachos de basura abiertos, cálculos de baldosas escritas con el tiempo, y mis pies de par en par, se dibujan y se pierden como si no quisieran encontrarse y navegarse mutuamente, como esta lluvia que imagina mi mente, para poner melancolía al principio, disfrutando todos los finales.
Aromas que no se explican, la bohemia de la ciudad es un cúmulo de respuestas, facilitándome las preguntas en mi vida.
Que más pudiera pedir, bajo una leve briza, bajo un canto fino del pájaro salvaje, entusiasta, brillante de pasión.
Pocos autos, tachos de basura abiertos, cálculos de baldosas escritas con el tiempo, y mis pies de par en par, se dibujan y se pierden como si no quisieran encontrarse y navegarse mutuamente, como esta lluvia que imagina mi mente, para poner melancolía al principio, disfrutando todos los finales.
Aromas que no se explican, la bohemia de la ciudad es un cúmulo de respuestas, facilitándome las preguntas en mi vida.