ludmila
Poeta veterano en el portal
Bienaventurados los enojos de tu risa
que enajenan la savia de la herida
con estrategias amorosas del incendio
en la horma clandestina de tu boca.
Bienvenidos los ojos extraños que me miran
con esencias radiológicas
en el borde de la sabia realidad
que me refugia.
Todo lo importante
que distraiga el empecinamiento
de rendirme caprichosamente
en la soberbia de tu cuello,
en el nácar de tus blancos
y olvidadizos recuerdos,
de noches cristalinas
de la rubia cerveza
de azules besos…
que enajenan la savia de la herida
con estrategias amorosas del incendio
en la horma clandestina de tu boca.
Bienvenidos los ojos extraños que me miran
con esencias radiológicas
en el borde de la sabia realidad
que me refugia.
Todo lo importante
que distraiga el empecinamiento
de rendirme caprichosamente
en la soberbia de tu cuello,
en el nácar de tus blancos
y olvidadizos recuerdos,
de noches cristalinas
de la rubia cerveza
de azules besos…