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Con la mitad de mis labios beso tu mundo;
la otra mitad besa las estrellas.
Cuando salté desde las estrellas,
cayendo me detuve en tu boca
un momento hasta atrapar tu espíritu:
con cada beso, una cadena.
No se dirá que este amor duró un día nada más,
porque hicimos del momento una eternidad.
Y es que escapé, según mi costumbre de escapar,
de regreso a las estrellas,
sin hallar escaleras, ni alas, que me llevaran de regreso.
Mañana habrá que encontrar a Dios sentado en tu corazón,
o habrá que sufrir eternamente la nostalgia de las estrellas.
Como decia yo cuando era una nenita....yo quiero la mitad mas grande !!!! je je.....hermoso tu poema amigo, un instante tan bello que se prolonga en una eternidad...y bueno a los escapistas les va bien .....sobre todo cuando logran hacerlo je je.......un beso amigo.....Tep