Los puentes no pertenecen a los ríos
ni las historias a los que las cuentan,
de todos los caminos el verdadero
es el que se desvanece en el horizonte.
Donde la existencia se despierta
la experiencia transforma lo cotidiano
y el tiempo, al cabo, revela lo desconocido
como ampollas de pala en la mano.
En el silencio, como algo que se siente
y no se busca, encuentro mi voz;
que solo se escucha en lo desierto del alma
cuando me pierdo del mundo, en mi mismo.
ni las historias a los que las cuentan,
de todos los caminos el verdadero
es el que se desvanece en el horizonte.
Donde la existencia se despierta
la experiencia transforma lo cotidiano
y el tiempo, al cabo, revela lo desconocido
como ampollas de pala en la mano.
En el silencio, como algo que se siente
y no se busca, encuentro mi voz;
que solo se escucha en lo desierto del alma
cuando me pierdo del mundo, en mi mismo.