Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Tal vez sea temor
lo que me apaga el alma de poeta,
de la musa no escucho ni un rumor.
Está pálida y quieta
tiene el alma pesada de apatía
y ya no es remolona y pispireta.
A donde quedaría
el gusto de cantar, armar revuelo
que llenaba mi tarde de alegría.
Ahora sin consuelo
me deja abandonada todo el día,
este invierno le habrá vertido hielo
y la sumió en azul melancolía.
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