Edgar Molina Santiana
Poeta recién llegado
Saboreo la amargura
de tu ausencia
cuando los vientos del infortunio
soplan fuerte
en épocas de bonanza ajustada.
Yo me detengo entonces
a reverdecer momentos
que huyeron desbocados
siguiendo el canto estrepitoso
de una banda de urracas.
Y qué decir cuando te fuiste?
me pareció que la ciudad
quedó sin hálito de vida
cambió de colorido
perdió su simpatia
prevaleció su angustia;
evacuaron las aves
llevándose su canto
bajo la mirada absorta
de un vigilante acostado.
Te amé las veces
que me dio la gana
pero te llevaste el secreto
de cada rincón que compartimos.
Sim embargo
a través de los campos
que despiden olores frescos
llega la dulce melodia
de tu paisaje ausente
simplificando imágenes de primer plano;
lo que hace que me sienta
identificado
con tu naturaleza pródiga.
de tu ausencia
cuando los vientos del infortunio
soplan fuerte
en épocas de bonanza ajustada.
Yo me detengo entonces
a reverdecer momentos
que huyeron desbocados
siguiendo el canto estrepitoso
de una banda de urracas.
Y qué decir cuando te fuiste?
me pareció que la ciudad
quedó sin hálito de vida
cambió de colorido
perdió su simpatia
prevaleció su angustia;
evacuaron las aves
llevándose su canto
bajo la mirada absorta
de un vigilante acostado.
Te amé las veces
que me dio la gana
pero te llevaste el secreto
de cada rincón que compartimos.
Sim embargo
a través de los campos
que despiden olores frescos
llega la dulce melodia
de tu paisaje ausente
simplificando imágenes de primer plano;
lo que hace que me sienta
identificado
con tu naturaleza pródiga.