Vencida...se le nota vencida.
La batalla perdida ha sido ganada por esa suerte maldita de una especie de destino cruel de que no se puede huir.
Cierto es, pretendemos escaparnos de tanto en vez, jugamos...inventamos y creamos, pero, al final es mera imaginación y fantasía en un intento de salvarnos de lo que sabemos que está delante nuestro y nos condena...y nos condenará siempre.
Parece que el cielo al fin se ha vengado de los sueños, ya no queda nada por defender...al menos por ahora.
Per ¿sabe? no la veo vencida.
A veces necesitamos un respiro, cobijarnos en los brazos seguros de la oscuridad pálida del olvido, y decirnos que sabemos que no pueden hacernos trizas...aunque para ello sea necesario acostarnos en un piso frío y llorarnos los mares necesarios hasta que, de tanta salitre expulsada, dentro ya no quede nada más que el cansancio que redime...
Llórese, pues. A veces, todos lloramos.
Y retorne a la vida tan magnífica y brillante como el propio fénix porque, usted es valiente y renace...renace siempre...
Simplemente, me alegra saber que está acá de nuevo.
.:Tati:.