Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Sopla la vela, escóndete bajo la mesa
y mira los pies de los que cantan.
Verás tacones que queriendo moverse
se quedan pegados al hormigón del suelo
aunque esté seco y protegido de baldosas.
Son de zapatos que visten pies valiosos
de quien exprimió su energía restante
para regalarte la sonrisa que le quedaba.
No les pidas más baile que su presencia
porque lo intentaran, sin ninguna duda,
pero les costará la última sal que se guardaban.
Dales cancha para una próxima mañana,
pellízcales para hacerte el entendido
mientras les taconeas un aura agradecida.
y mira los pies de los que cantan.
Verás tacones que queriendo moverse
se quedan pegados al hormigón del suelo
aunque esté seco y protegido de baldosas.
Son de zapatos que visten pies valiosos
de quien exprimió su energía restante
para regalarte la sonrisa que le quedaba.
No les pidas más baile que su presencia
porque lo intentaran, sin ninguna duda,
pero les costará la última sal que se guardaban.
Dales cancha para una próxima mañana,
pellízcales para hacerte el entendido
mientras les taconeas un aura agradecida.