Los atrapasueños que cuelgan por esas callejuelas donde atajo, camino al mercado,
y cuando se suman al desembarco las lagartijas del barrio,
y la respiración de azul oscuro en la noche larga, la noche lenta y segura…
y la noche larga para esconderme de mis pecados en la oscuridad,
y bajo esas cúpulas de sarmientos.