IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Sin opciones,
nos retorcemos observando la oscuridad,
nunca habremos de encendernos,
aún así, ardemos por un frío inexplicable,
gélida nuestra consciencia,
se empieza a quebrar,
razones que cercenan emociones,
entre desesperaciones que acorralan,
nos deseamos invisibles,
casi inexistentes,
conocemos la única emoción que no muta,
ahora nos empezamos a enmudecer,
cuando el sufrimiento pierde importancia.
nos retorcemos observando la oscuridad,
nunca habremos de encendernos,
aún así, ardemos por un frío inexplicable,
gélida nuestra consciencia,
se empieza a quebrar,
razones que cercenan emociones,
entre desesperaciones que acorralan,
nos deseamos invisibles,
casi inexistentes,
conocemos la única emoción que no muta,
ahora nos empezamos a enmudecer,
cuando el sufrimiento pierde importancia.