Russell Ramos
Poeta recién llegado
Escarbo en el bosque del alma,
toco su fondo húmedo,
casi inerte y palpitante,
sin un gramo de ira, de vacía comprensión,
un llanto que merodea en el aire
se aproxima y galopa en mi pecho,
los árboles que se derriten
y surcan por las verdades
de un corazón herido y mal gastado,
risas como eco que inunda mis oídos
temerosos a la realidad,
los ojos se distorsionan y la verde hierba crece,
comienzan a emigrar flores del suelo,
de colores se vuelve el camino
y mis pies se negaron a avanzar,
contemplo el cielo de un azul solemne,
nubes en formas de mariposas y un arcoíris
que atraviesa mi espíritu en lo abstracto.
Descanso por un momento,
mis brazos cansados de luchar se tornan extraños,
mis dedos danzan desnudos
justo en mi rostro,
libres al fin.
Una roca en forma de nube se aproxima,
nada es lo que es; puedo nadar por el cielo
y volar en el mar, escalar hasta el agujero más profundo
y hundirme hasta la estrella más lejana.
y hundirme hasta la estrella más lejana.
En el espacio nada es arriba
y nada es abajo,
la inmensidad me acaricia,
el cosmos me devora lentamente
me convierto en polvo
dispuesto a morir en otro planeta
y formar parte del ciclo de la vida.
Por tercera vez.
R.r "El arte no conoce reglas"