Cris Ryan
herida viviente del sino
La montaña perfuma la mañana
mueve el viento aromas arriba abajo
con los miles de rayos empoderados
que el sol centellea hacia
los 32 puntos cardinales del ciclo.
La calma gotea lenta por el despeñadero
siendo elocuente como nunca;
cuánto silencio cabe
en las dos manos juntas;
la verdad y el sigilo
pura incertidumbre.
Creación y aventura en la mira
el asombro ilumina mi poema
jugamos con los suponemos;
desde el pecado original
la mujer suponemos
puede hacer naufragar cualquier edén.
Suponemos lo que no conocemos
perdonarnos a nosotros mismos
perdonar a los demás libera del pasado
arrepentimiento tristeza dolor
miedo culpa reproche
cólera resentimiento
amargura deseo de venganza.
El perdón nos devuelve el amor
tan asombroso es.
mueve el viento aromas arriba abajo
con los miles de rayos empoderados
que el sol centellea hacia
los 32 puntos cardinales del ciclo.
La calma gotea lenta por el despeñadero
siendo elocuente como nunca;
cuánto silencio cabe
en las dos manos juntas;
la verdad y el sigilo
pura incertidumbre.
Creación y aventura en la mira
el asombro ilumina mi poema
jugamos con los suponemos;
desde el pecado original
la mujer suponemos
puede hacer naufragar cualquier edén.
Suponemos lo que no conocemos
perdonarnos a nosotros mismos
perdonar a los demás libera del pasado
arrepentimiento tristeza dolor
miedo culpa reproche
cólera resentimiento
amargura deseo de venganza.
El perdón nos devuelve el amor
tan asombroso es.
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