[center:019eb854ef]Si todavía tú estás a mi lado cuando muera,
entiérrame bajo el sol, en un lugar de mi tierra;
¡Compláceme por favor!
y que me sirvan de manto su escudo y su bandera ;
y que su himno se escuche a través de sus palmeras.
Si alguna lápida pones que marque donde me entierras,
no le imprimas cosas falsas y sí cosas muy sinceras;
Imprímele por ejemplo, -Tuvo sólo tres amores,
Su madre, A mi y la Patria do naciera-
y sin lágrima en los ojos, grita, ¡Aquí te lo entrego tierra!
Yo sé que te acercarán, los hipócritas, los judas;
a decirte que lo sienten que comparten tu dolor;
que saben tu sentimiento y lo bueno que yo era,
Mándalos al carajo sin temor ni alguna pena;
has de cuenta que soy yo que habla por boca ajena.
Mira ésto, cuando yo he necesitado;
sólo tus ojos han visto, a través de los cristales
de lo que los míos no vieran,
y tus oídos escuchan lo que los míos no oyeran;
entonces, ¿Cuánto vales para mi?
Para mi lo eres todo, ya mi madre se marchó,
tan sólo me quedas tú y el lar nativo que sé
que con orgullo me brinda su escudo y su bandera;
Por eso cuando me muera, entiérrame bajo el sol
en un lugar de mi tierra, no lo olvides, porque así lo quiero yo[/center:019eb854ef].
entiérrame bajo el sol, en un lugar de mi tierra;
¡Compláceme por favor!
y que me sirvan de manto su escudo y su bandera ;
y que su himno se escuche a través de sus palmeras.
Si alguna lápida pones que marque donde me entierras,
no le imprimas cosas falsas y sí cosas muy sinceras;
Imprímele por ejemplo, -Tuvo sólo tres amores,
Su madre, A mi y la Patria do naciera-
y sin lágrima en los ojos, grita, ¡Aquí te lo entrego tierra!
Yo sé que te acercarán, los hipócritas, los judas;
a decirte que lo sienten que comparten tu dolor;
que saben tu sentimiento y lo bueno que yo era,
Mándalos al carajo sin temor ni alguna pena;
has de cuenta que soy yo que habla por boca ajena.
Mira ésto, cuando yo he necesitado;
sólo tus ojos han visto, a través de los cristales
de lo que los míos no vieran,
y tus oídos escuchan lo que los míos no oyeran;
entonces, ¿Cuánto vales para mi?
Para mi lo eres todo, ya mi madre se marchó,
tan sólo me quedas tú y el lar nativo que sé
que con orgullo me brinda su escudo y su bandera;
Por eso cuando me muera, entiérrame bajo el sol
en un lugar de mi tierra, no lo olvides, porque así lo quiero yo[/center:019eb854ef].