Odisea
Poeta recién llegado
Mirad el alba del renacimiento,
llegando en el primer tiempo del mundo,
creando al hombre para sollozar en su lecho,
es que al final sabrá descifrar aquello latente,
que sucumbe en un instante para callar toda una eternidad.
Desciende en una precisión casi infalible,
la sabiduría a merced de su antagónico,
para despertarse, y luego volver a nacer.
El tiempo se comprendió como una divinidad,
el hombre expreso el pasar como una condena,
así fue como aquella oscuridad enmudeció,
para dar paso a la violenta tempestad.
Así fue cuando nació el enigma de la vida,
destinando al pensante a padecerse,
cada minuto, siglos invisibles,
y perecer ansiando descifrar aquello
de la cual una pequeña certeza nos muestra la inmensidad,
que nos rodea, ni siquiera en la muerte podemos llegar a entenderla.
llegando en el primer tiempo del mundo,
creando al hombre para sollozar en su lecho,
es que al final sabrá descifrar aquello latente,
que sucumbe en un instante para callar toda una eternidad.
Desciende en una precisión casi infalible,
la sabiduría a merced de su antagónico,
para despertarse, y luego volver a nacer.
El tiempo se comprendió como una divinidad,
el hombre expreso el pasar como una condena,
así fue como aquella oscuridad enmudeció,
para dar paso a la violenta tempestad.
Así fue cuando nació el enigma de la vida,
destinando al pensante a padecerse,
cada minuto, siglos invisibles,
y perecer ansiando descifrar aquello
de la cual una pequeña certeza nos muestra la inmensidad,
que nos rodea, ni siquiera en la muerte podemos llegar a entenderla.