danie
solo un pensamiento...
Rosa de un mártir
que se aloja en los pechos jadeantes,
rosa de laureles de Proserpina y azufre rómbico,
alotropía de rosa en un ocaso vestido de frac
sobre la tertulia de la memoria y su fiesta mortífera
Pétalos de piel de rosa de una madrugada,
mito de un acorde y sus anagramas
de pletórica divinidad sugestiva.
Rosa de incienso alquimista que hunde
en la mar de psiquis y espinas
a las pupilas de existencia de un albor
y su badana de luz desvanecida
Rosa de auroras y sus insomnios
pernoctando junto a los sueños de mi litera.
Velo de la noche que arropa su respiro ,
su respiro de rosa púrpura palpitante
sobre los sudarios de cuerpos nautas
Rosa de rosas que se ramifica como helecho
en los muros,
en las ventanas
en los altillos
y en las puertas de un embaucador destino.
Al vaivén del viento
y su buido péndulo
que cercena el tiempo.
Rosa que sangra las venas con sus gajos lascivos
y excreta cal y arena
en el cauce de los corazones quebradizos.
Una rosa que con su femíneo artilugio
construye una catedral
de orgasmos rancios,
orgías con segmentos de vidrios
para la adicción lesiva
de los simientes de carne y huesos.
Reflejos del cristal de una rosa
que bañan con sangre los sentidos
y deja su polen en los tubos de ensayo
de los linajes
y sus bóvedas tiesas y álgidas.