IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Las alturas más inimaginables,
las vistas de paisajes alguna vez soñados,
las ofrendas de suelos vigorosos,
las caricias de vientos ahora dóciles,
todo esto nació
por obra de una reflexión constante,
de tanto vivir,
de tanto latir muriendo,
entre nuestros últimos segundos,
se halla el significado de la vida misma,
entre raíces que emanan música,
entre las melodías de una musa danzante,
el sonido se vuelve agua,
y los brotes, matiz de cielo áureo,
entre sus piernas destinadas
a mis encantos más profundos,
las velas de la vida parecen derretirse,
parecen acogernos con su calor,
entre diurnas esperanzas,
para una última noche,
se alza la bandera,
de una pasión
más grande que cualquier amor,
una seducción al arte.
las vistas de paisajes alguna vez soñados,
las ofrendas de suelos vigorosos,
las caricias de vientos ahora dóciles,
todo esto nació
por obra de una reflexión constante,
de tanto vivir,
de tanto latir muriendo,
entre nuestros últimos segundos,
se halla el significado de la vida misma,
entre raíces que emanan música,
entre las melodías de una musa danzante,
el sonido se vuelve agua,
y los brotes, matiz de cielo áureo,
entre sus piernas destinadas
a mis encantos más profundos,
las velas de la vida parecen derretirse,
parecen acogernos con su calor,
entre diurnas esperanzas,
para una última noche,
se alza la bandera,
de una pasión
más grande que cualquier amor,
una seducción al arte.