El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
La noche cierra los ojos
con su carita serena,
teje toquillas de luna
y susurros de gardenia.
Su lamparita ilumina
de borreguitos y estrellas
y apaga los malos sueños
con sonajeros de seda.
La noche cierra los ojos
para que mi niño duerma,
duerme, duerme, mi pequeño,
la noche los cierra, cierra.
Descansa, mi dulce bien,
arrorró de la inocencia,
déjate, angelito mío,
que ella te vela, vela.
¡Que así sea!
-Eva-
con su carita serena,
teje toquillas de luna
y susurros de gardenia.
Su lamparita ilumina
de borreguitos y estrellas
y apaga los malos sueños
con sonajeros de seda.
La noche cierra los ojos
para que mi niño duerma,
duerme, duerme, mi pequeño,
la noche los cierra, cierra.
Descansa, mi dulce bien,
arrorró de la inocencia,
déjate, angelito mío,
que ella te vela, vela.
¡Que así sea!
-Eva-
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