IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Construimos un castillo,
a las orillas de un mar embravecido,
usamos esa fuerza
para comenzar a ascender,
entre nubes de emociones descubiertas,
regalamos tiempo y cuerpo
a seres que no nos comprenden,
el dolor ajeno
nunca será reflejada emoción,
internamente, la soledad nos engulle,
volviéndonos cuerpo en una mente,
el tiempo, es,
lo único que posee la libertad,
y aún entre la fortuna
de tener quien nos escuche,
nos arrepentimos,
porque nunca pudimos
sernos fieles a nosotros mismos.
a las orillas de un mar embravecido,
usamos esa fuerza
para comenzar a ascender,
entre nubes de emociones descubiertas,
regalamos tiempo y cuerpo
a seres que no nos comprenden,
el dolor ajeno
nunca será reflejada emoción,
internamente, la soledad nos engulle,
volviéndonos cuerpo en una mente,
el tiempo, es,
lo único que posee la libertad,
y aún entre la fortuna
de tener quien nos escuche,
nos arrepentimos,
porque nunca pudimos
sernos fieles a nosotros mismos.