ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Armagedón.
Sobre polvos y abismos solitarios vagan pensamientos.
Por esa arena blanca y fina atroces rocas dispersan
horas, soledades de polvo lunar mora en el infinito.
Orbita un halo de fuego celeste en explosiones de mercurio.
En la mella, un cenote oscuro colmado de vacio
aguarda el Armagedón desde su trinchera.
Las orillas cuentan existencia lúcida en el horizonte.
Remolinos difusos llenan de hormigas su garganta,
rocallosas avenidas corren sin saciar su sed.
Rechina el pedrerío tornados de negra espesura
remolinos fugaces destruyen llanos inertes,
rescoldos de hojarasca quema el verano ardiente,
sin esperanza se magnificando su negrura.
Un elefante, blanco de miedo gira mientras
libra dagas con en el filo de un bisturí.
La claridad, madre maldita de la sombra pare ciega.
Pedazos de miserias tiñen el beso de la muerte.
De la nada es todo y todo se hace nada.
Embriagado, empecinado, entregado a su suerte
en huesos el cadáver espera su deceso.
Geber Humberto Pérez Ulín.
Martes, 18 de junio de 2013.
Emiliano Zapata, Tabasco.