Jose M Garcia
Poeta recién llegado
Solo en un mundo obsoleto, ávido
de ese influjo de vida material
que ha todo llena y alimenta.
Perdido en bosque de oscuros
fuegos artificiales, oigo como
crepita el alma seca de la naturaleza
así como la huida tranquila de animales
despavoridos hacia sus guaridas de papel.
Permanezco impasible sentado sobre una piedra
contemplando la noche encendida
mientras mi cuerpo se deshace sobre
la fria columna de hielo que son las aristas
de la piedra en su saber estar milenario.
Hoy ya no habra mas batallas
que intentar vencer para pelearlas,
una y otra vez en conquista interminable
de la nada de la nada de la nada
como bucle belicoso inservible
a pesar de su incensante repetición,
todavia dura la guerra ahi afuera
donde las ciudades mutiladas
se dirigen a campos de exterminio.
Pobre alegoria de la muerte
divina renace la escarcha
entre los arboles desnudos, señal de que
ya ha pasado la noche artificiosa
pero su oscuridad ha sido tan pesada
que me olvido de ver OTRAS SEÑALES:
como la luz burbujeante
que sale desprendida timida de
un bote oxidado de coca-cola
que bebi con parsimonia
ante la representacion de este poema.
de ese influjo de vida material
que ha todo llena y alimenta.
Perdido en bosque de oscuros
fuegos artificiales, oigo como
crepita el alma seca de la naturaleza
así como la huida tranquila de animales
despavoridos hacia sus guaridas de papel.
Permanezco impasible sentado sobre una piedra
contemplando la noche encendida
mientras mi cuerpo se deshace sobre
la fria columna de hielo que son las aristas
de la piedra en su saber estar milenario.
Hoy ya no habra mas batallas
que intentar vencer para pelearlas,
una y otra vez en conquista interminable
de la nada de la nada de la nada
como bucle belicoso inservible
a pesar de su incensante repetición,
todavia dura la guerra ahi afuera
donde las ciudades mutiladas
se dirigen a campos de exterminio.
Pobre alegoria de la muerte
divina renace la escarcha
entre los arboles desnudos, señal de que
ya ha pasado la noche artificiosa
pero su oscuridad ha sido tan pesada
que me olvido de ver OTRAS SEÑALES:
como la luz burbujeante
que sale desprendida timida de
un bote oxidado de coca-cola
que bebi con parsimonia
ante la representacion de este poema.