IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Negándonos a ser,
lo que todos anhelan por dolor,
la lluvia de sus ojos,
comienza a remover,
lo que creíamos incorregible,
lo que creíamos eterno e inamovible,
dejando un nuevo suelo,
la tierra siembra nuevos dones,
se enriquece el cielo,
al morir, cada ser con fortuna,
iluminando con sabiduría al perdido,
recorrerá la fortuna,
un sendero de duras desgracias,
y cuando la agonía se canse,
quebrará la templanza,
el escudo de una entidad servil,
contemplará aquel amanecer,
nuestra primera certeza de plenitud.
lo que todos anhelan por dolor,
la lluvia de sus ojos,
comienza a remover,
lo que creíamos incorregible,
lo que creíamos eterno e inamovible,
dejando un nuevo suelo,
la tierra siembra nuevos dones,
se enriquece el cielo,
al morir, cada ser con fortuna,
iluminando con sabiduría al perdido,
recorrerá la fortuna,
un sendero de duras desgracias,
y cuando la agonía se canse,
quebrará la templanza,
el escudo de una entidad servil,
contemplará aquel amanecer,
nuestra primera certeza de plenitud.