Conseguí acercarme más a ti,
olvidándome de lo que pienses de mi,
dejé volar mi instinto
y quizá sacrifique
estar para los demás.
Pero aprendí a estar para mí,
con todo esto comprendí
que tu mismo no te vas a fallar
y que si te caes
por ti mismo, te volverás a levantar.
Aprendí que tu mismo,
luchas por una batalla día a día,
que los sueños se consiguen
enfrentándose a lo que conocemos
como día a día.
Que tu mismo te acompañas
cada minuto,
cada instante,
en cada segundo.
Aprendí a luchar por mí
y por lo que realmente yo quiero conseguir
y deje un lado
lo que los demás esperan de mí.