Roberto Elenes
Poeta recién llegado
¡Hey! tú, mujer, después de andar del tingo al tango buscando
a tu hombre como el místico busca a Dios,
al fin llegaste a la puerta lacrada del Sol séptimo:
Pronto sabrías que la mente queda ni lejos ni cerca,
que el placer se esfuma en la añoranza del día azul,
que los siete cielos se pierden en la nostalgia y el porvenir,
que el Universo reposa en una burbuja.
a tu hombre como el místico busca a Dios,
al fin llegaste a la puerta lacrada del Sol séptimo:
Pronto sabrías que la mente queda ni lejos ni cerca,
que el placer se esfuma en la añoranza del día azul,
que los siete cielos se pierden en la nostalgia y el porvenir,
que el Universo reposa en una burbuja.