Funámbula Peperina
Poeta recién llegado
Algo camina por aquí todas las noches.
Lo siento y tengo miedo.
Camina desde mi costilla hasta la tráquea.
Me rechina los dientes,
me estruja la lengua.
Destroza mi nombre y sus reflejos.
Soy el lugar del desamparo,
una minuta incomprensible,
concierto de sangre desafinada.
No sé qué suena dentro de mí.
Dan ganas de arrancarme la cara,
de cortarme las piernas,
de saberme a arañazos y pellizcos,
de rasgar las blasfemias de mi vientre.
Mis ojos no descansan; bailan enredándose
en el humo,
en las lágrimas,
en las lucesitas que cuelgan de la pared.
Tener ojos también es una tragedia.
Escucho a los perros de la noche.
Quisiera ser como ellos; abrazar
la certeza de la muerte
y ladrar sin vergüenza mis exequias
por las calles de esta ciudad
que no sabe ser amiga.
Ya no duermo.
Las sombras quieren decirme algo con su lenguaje
de intermitencias que no entiendo.
Pienso en cosas tristes;
cada vez hay menos pájaros sobre el cableado de la luz.
El calendario se ha ensañado con mi pulmón;
me duele el tiempo.
El cielo avasalla con todas sus formas.
Es la noche.
Tengo miedo.
Lo siento y tengo miedo.
Camina desde mi costilla hasta la tráquea.
Me rechina los dientes,
me estruja la lengua.
Destroza mi nombre y sus reflejos.
Soy el lugar del desamparo,
una minuta incomprensible,
concierto de sangre desafinada.
No sé qué suena dentro de mí.
Dan ganas de arrancarme la cara,
de cortarme las piernas,
de saberme a arañazos y pellizcos,
de rasgar las blasfemias de mi vientre.
Mis ojos no descansan; bailan enredándose
en el humo,
en las lágrimas,
en las lucesitas que cuelgan de la pared.
Tener ojos también es una tragedia.
Escucho a los perros de la noche.
Quisiera ser como ellos; abrazar
la certeza de la muerte
y ladrar sin vergüenza mis exequias
por las calles de esta ciudad
que no sabe ser amiga.
Ya no duermo.
Las sombras quieren decirme algo con su lenguaje
de intermitencias que no entiendo.
Pienso en cosas tristes;
cada vez hay menos pájaros sobre el cableado de la luz.
El calendario se ha ensañado con mi pulmón;
me duele el tiempo.
El cielo avasalla con todas sus formas.
Es la noche.
Tengo miedo.
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