Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
El ritual ejecuta lo dimensional.
Con telarañas laboriosamente invisibles,
aprietan,
se rinden ante el señor de
los mundos,
gotea el ritmo la luz cósmica.
Y luego desciende a los infiernos.
El giro planetario casi es inmóvil:
se diluye en el universo visible.
Y mientras el ojo Divino cegador
ruboriza las heladas superficies,
titila en el océano de las constelaciones.
Adonde todo es y no es, la nada respira
y fragmenta... Sin enmohecer, el nunca
reverberó en las faces ignoradas del
corazón desconocido...
Con telarañas laboriosamente invisibles,
aprietan,
se rinden ante el señor de
los mundos,
gotea el ritmo la luz cósmica.
Y luego desciende a los infiernos.
El giro planetario casi es inmóvil:
se diluye en el universo visible.
Y mientras el ojo Divino cegador
ruboriza las heladas superficies,
titila en el océano de las constelaciones.
Adonde todo es y no es, la nada respira
y fragmenta... Sin enmohecer, el nunca
reverberó en las faces ignoradas del
corazón desconocido...
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