ANTES DE SER
Tuve que escoger entre el mar y el cielo. Escogí mar y quedé sordo pero vi nacer montañas. Descubrí un abismo y pude bajar y bajar hasta que también perdí la vista. Estuve ciego y sordo en lo profundo del mar. Entonces me hablaron con su tacto las voces de las corrientes frías y viajé en ellas como en un canto melancólico de ballenas. Me ausenté de todo lo aéreo y luminoso. Visité el éter, el absoluto silencio de la existencia esencial.
Lo más maravilloso fue que estando allí, sin quererlo, se me mostró el cielo. Inmediatamente me colmé de luz, tuve un nuevo nombre y lo vi inscrito con fuego en una galaxia. Nada me hacia falta, todo estaba en su lugar; las flores en la montaña, la montaña bajo el sol. Y tuve una sensación, casi la certeza de que debía haber un lugar que tuviera de mar y de cielo. Pregunté:
-¿existe algo que tenga un poco de los dos?-
- Si existe - respondió uno de los tres.
-La tierra- dijo otro.
-Si la eliges a ella, entonces serás humano. Tu mismo harás tu destino lleno de abismos y de luzdijo la tercera voz
-La elijo a ella dije con total convicción. Y los tres dijeron a una sola voz:
-Que así sea--
Tuve que escoger entre el mar y el cielo. Escogí mar y quedé sordo pero vi nacer montañas. Descubrí un abismo y pude bajar y bajar hasta que también perdí la vista. Estuve ciego y sordo en lo profundo del mar. Entonces me hablaron con su tacto las voces de las corrientes frías y viajé en ellas como en un canto melancólico de ballenas. Me ausenté de todo lo aéreo y luminoso. Visité el éter, el absoluto silencio de la existencia esencial.
Lo más maravilloso fue que estando allí, sin quererlo, se me mostró el cielo. Inmediatamente me colmé de luz, tuve un nuevo nombre y lo vi inscrito con fuego en una galaxia. Nada me hacia falta, todo estaba en su lugar; las flores en la montaña, la montaña bajo el sol. Y tuve una sensación, casi la certeza de que debía haber un lugar que tuviera de mar y de cielo. Pregunté:
-¿existe algo que tenga un poco de los dos?-
- Si existe - respondió uno de los tres.
-La tierra- dijo otro.
-Si la eliges a ella, entonces serás humano. Tu mismo harás tu destino lleno de abismos y de luzdijo la tercera voz
-La elijo a ella dije con total convicción. Y los tres dijeron a una sola voz:
-Que así sea--