Renzo Castilla
Poeta recién llegado
Estaré tan apegado a ti,
sin importar lo mayor que estés,
sin importar el hecho de que no puedas caminar,
porque yo siempre estaré con la voluntad,
de empujarte en tu nulo andar
Aún con la arena quemando en mis pies,
te seguiré hasta el atardecer,
con tal de verte feliz en este mundo cruel,
y dibujando tu retrato de mujer en mi arrugada piel
Reservaré un lugar en aquel restaurant
Me vestiré de acuerdo a tus gustos de antaño,
y te llevaré las doce rosas que tanto adoras,
para que me recuerdes como el ser que más te enamora
Hubo hazañas que siempre recordaré,
una de ellas es el haberte podido conocer,
y formar una completa historia de verdadero amor,
contando las anécdotas habidas entre los dos
sin importar lo mayor que estés,
sin importar el hecho de que no puedas caminar,
porque yo siempre estaré con la voluntad,
de empujarte en tu nulo andar
Aún con la arena quemando en mis pies,
te seguiré hasta el atardecer,
con tal de verte feliz en este mundo cruel,
y dibujando tu retrato de mujer en mi arrugada piel
Reservaré un lugar en aquel restaurant
Me vestiré de acuerdo a tus gustos de antaño,
y te llevaré las doce rosas que tanto adoras,
para que me recuerdes como el ser que más te enamora
Hubo hazañas que siempre recordaré,
una de ellas es el haberte podido conocer,
y formar una completa historia de verdadero amor,
contando las anécdotas habidas entre los dos