child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Éste escrito está inspirado en los años oscuros que vive la Argentina y sus repercuciones, inmundicias, injusticias. Primordialmente, desde 19976 hasta hoy, 12/10 del 2006.
Años oscuros
El sentimiento de culpa resurge,
disfrazado de ingenua inocencia,
pero será efímero como el resonar
de éstas palabras en tu cabeza.
No reconoces la complicidad que
otorgaste con tu sordo silencio,
caminaste sin precuparte por más
que tu conformista y frío trasero.
Ni el tronar de mil bombas rojas,
que derramaron lágrimas inocentes,
fue capaz de mover tus cimientos
en los cuales no colocaste ladrillo.
Dicta, dura su engaño aceptado por
una masa de cuadripléjidos movidos
de aquí para allá, a propio antojo,
por el soplar de una impía ráfaga.
Y a través de los putrefactos años
el rostro del verdugo fue develado,
pero el prisionero nunca apaciguado
y ahora repudia su propia inmundicia.
Exprime pus de su propia herida para
convocar a la misericordia popular,
entre las fingidas lágrimas escurre
la oxidada razón que ocultan sus ojos.
Mientras tanto, nosotros financiamos
la guerra de la cual somos víctimas.
Nos convertimos en publicidades de
sus mórbidas y viles asquerosidades.
El sentimiento de culpa resurge,
disfrazado de ingenua inocencia,
pero será efímero como el resonar
de éstas palabras en tu cabeza.
No reconoces la complicidad que
otorgaste con tu sordo silencio,
caminaste sin precuparte por más
que tu conformista y frío trasero.
Ni el tronar de mil bombas rojas,
que derramaron lágrimas inocentes,
fue capaz de mover tus cimientos
en los cuales no colocaste ladrillo.
Dicta, dura su engaño aceptado por
una masa de cuadripléjidos movidos
de aquí para allá, a propio antojo,
por el soplar de una impía ráfaga.
Y a través de los putrefactos años
el rostro del verdugo fue develado,
pero el prisionero nunca apaciguado
y ahora repudia su propia inmundicia.
Exprime pus de su propia herida para
convocar a la misericordia popular,
entre las fingidas lágrimas escurre
la oxidada razón que ocultan sus ojos.
Mientras tanto, nosotros financiamos
la guerra de la cual somos víctimas.
Nos convertimos en publicidades de
sus mórbidas y viles asquerosidades.