G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Para imposibles se asoma enero
y muere diciembre.
Para imposibles, el año entero
y también el siguiente con igual anhelo,
si sabes aprovechar.
Para imposibles, tus cálidas manos
y tus alas blancas, tu palabra sincera
y tu despertar.
Y si ello no bastara,
para imposibles, la eternidad.
Lleva la primavera adonde quieras,
pero llévala entera y sin fraccionar,
porque sin ella no hay paz,
ni alegría, ni fiesta que celebrar.
Nada trae el tiempo que sea nuevo,
ni nada nuevo a otro aportarás.
Si tú eres el regalo, habrá novedad.
El año empieza a ser realmente nuevo
cuando una estrella venida a menos
descubre que puede brillar más.
G.S.A.
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