Amonet
Luzmara Solaz
Anhelo
Mis manos… esas que sujetan cuerdas que sostienen mundos
Mi corazón… agrietado, herido, y aún así late, necio, por sentir
Mis ojos… testigos y refugio, se abren para mirar y se cierran para no quebrarse
Mi boca… silente tantas veces, hambrienta de verdad, de un “te veo” sin disfraz
Mi alma… despierta, descalza, desnuda... y sí, también sola.
Palabras vacías, que suenan como consuelo pero pesan como juicio
Miradas de vidrio, abrazos que hielan más que el olvido
Amistades prestadas, que sonríen cuando das, y huyen cuando caés
Dar y dar y dar, como un río sin cauce, mientras nadie trae agua para vos
Añorar, sí, lo que nunca llega… mientras los calendarios se vuelven cicatrices.
Pero yo quiero, ¡carajo, sí!
Quiero ser plena, sin recortes, sin disculpas por arder
Quiero amar sin suplicar por ser mirada
Quiero que me sostengan, que me digan “yo también te elijo”
Quiero ser besada, sin condiciones, sin máscaras
Quiero que la felicidad no me visite, sino que se quede a vivir.
¿Podré?
No lo sé.
Pero si esta voz aún tiembla de deseo,
si mis dedos aún escriben,
si mis ojos aún lloran,
entonces quizá, todavía puedo.
Y eso… eso… es esperanza.
Mis manos… esas que sujetan cuerdas que sostienen mundos
Mi corazón… agrietado, herido, y aún así late, necio, por sentir
Mis ojos… testigos y refugio, se abren para mirar y se cierran para no quebrarse
Mi boca… silente tantas veces, hambrienta de verdad, de un “te veo” sin disfraz
Mi alma… despierta, descalza, desnuda... y sí, también sola.
Palabras vacías, que suenan como consuelo pero pesan como juicio
Miradas de vidrio, abrazos que hielan más que el olvido
Amistades prestadas, que sonríen cuando das, y huyen cuando caés
Dar y dar y dar, como un río sin cauce, mientras nadie trae agua para vos
Añorar, sí, lo que nunca llega… mientras los calendarios se vuelven cicatrices.
Pero yo quiero, ¡carajo, sí!
Quiero ser plena, sin recortes, sin disculpas por arder
Quiero amar sin suplicar por ser mirada
Quiero que me sostengan, que me digan “yo también te elijo”
Quiero ser besada, sin condiciones, sin máscaras
Quiero que la felicidad no me visite, sino que se quede a vivir.
¿Podré?
No lo sé.
Pero si esta voz aún tiembla de deseo,
si mis dedos aún escriben,
si mis ojos aún lloran,
entonces quizá, todavía puedo.
Y eso… eso… es esperanza.