Âme Noire
Poeta recién llegado
Precisamente porque no hablas,
por eso, me hieres.
Te muestras ahí descalzo,
sin palabras,
sin acciones.
Sigues ahí, en la angustia de mi noche,
para ver mis lágrimas sin nombre.
Precisamente porque nada dices,
me abres sin tocarme.
Te muestras un espectro,
sin cuerpo,
sin facciones.
Sigues ahí, lamiendo con tus ojos
cada gota de reproche.
Precisamente porque no te quejas,
por eso, me enfureces.
Te dejas clavar puñales,
garras,
maldiciones.
Sigues ahí, como un penitente
sonriendo estoico a cada golpe.
Me coses a heridas cada retazo,
cada recuerdo,
cada mentira.
Sorbes, a tragos agrios,
lo que queda de mi vida.
Sigues ahí, cada noche,
aunque pelee, aunque resista.
Sigues ahí, imperturbable,
hasta el ocaso de mis días.
Sincèrement,
Âme Noire