Sin redención me arrastro
Despojado,
Sobre cadenas herrumbradas,
Presidiario imploro,
Repelando las rodillas y los codos
Infectados de dolor,
Resumido en el montículo de huesos
Del traqueteante lecho sin color
Un infierno en mi cabeza
Sin demonios,
Que crepiten por las sombras
Cercenando las venas negras del sigilo
Al subconsciente,
Una aguda depresión
En los valles del silencio,
De la ínfima represión
Ya no hay odio,
Ni el vigor de la venganza,
Ni el llanto alcanza
A apaciguar las ínfulas
Del suicida escarnio;
El sarcasmo
Que atormenta sin palabras,
Con miradas ciegas
En el propio abismo
Que se ahonda a si mismo
Al fracturar el suelo
Bajo lluvias de recuerdo .
Se desangra el alma
Apaciguada de cansancio,
Arañada por la arena
En el desierto del olvido,
La planicie del destierro
Cuando el sol se inclina
Sobre el hombro de la tierra
Y duerme o muere
Cobijado por penumbras
Do se incrustan las estrellas;
Con luna o su reflejo,
Conjugado en un tormento,
Cristaliza el cruel momento
Que repite,
Como torbellino de auras negras,
Azotando ingente borrasca
De figuras infinitas
De la inquieta noción acordonada
De la mente fustigada .
Todo el tiempo se desploma
Sobre una espalda sola,
Toda la imborrable historia,
Lo presente y lo pasado,
Deforme, fusionado,
Deformando los sentidos ya confusos,
Sentimientos enredados,
Frustración,
Depresión,
Toda en una sola canción
Despojado,
Sobre cadenas herrumbradas,
Presidiario imploro,
Repelando las rodillas y los codos
Infectados de dolor,
Resumido en el montículo de huesos
Del traqueteante lecho sin color
Un infierno en mi cabeza
Sin demonios,
Que crepiten por las sombras
Cercenando las venas negras del sigilo
Al subconsciente,
Una aguda depresión
En los valles del silencio,
De la ínfima represión
Ya no hay odio,
Ni el vigor de la venganza,
Ni el llanto alcanza
A apaciguar las ínfulas
Del suicida escarnio;
El sarcasmo
Que atormenta sin palabras,
Con miradas ciegas
En el propio abismo
Que se ahonda a si mismo
Al fracturar el suelo
Bajo lluvias de recuerdo .
Se desangra el alma
Apaciguada de cansancio,
Arañada por la arena
En el desierto del olvido,
La planicie del destierro
Cuando el sol se inclina
Sobre el hombro de la tierra
Y duerme o muere
Cobijado por penumbras
Do se incrustan las estrellas;
Con luna o su reflejo,
Conjugado en un tormento,
Cristaliza el cruel momento
Que repite,
Como torbellino de auras negras,
Azotando ingente borrasca
De figuras infinitas
De la inquieta noción acordonada
De la mente fustigada .
Todo el tiempo se desploma
Sobre una espalda sola,
Toda la imborrable historia,
Lo presente y lo pasado,
Deforme, fusionado,
Deformando los sentidos ya confusos,
Sentimientos enredados,
Frustración,
Depresión,
Toda en una sola canción