La Sexorcisto
Lluna V. L.
en la capilla de los sueños
las pupilas
el aires espeso
como confín de peltre,
ángeles mórbidos.
Más rápidas que la luz
más lentas que tinieblas,
manos largas
que dan instantes inmortales
breve veneno
con un beso de labios azulados,
eclipses de rostros
figuras alargándose
entornos volubles que se contraen,
todo lo que se cree
se deja de creer,
la mente se empolva hacia el olvido
dejando las sensaciones a flor de piel,
en la otra cara es la hora final
de pedir el deseo.
las pupilas
el aires espeso
como confín de peltre,
ángeles mórbidos.
Más rápidas que la luz
más lentas que tinieblas,
manos largas
que dan instantes inmortales
breve veneno
con un beso de labios azulados,
eclipses de rostros
figuras alargándose
entornos volubles que se contraen,
todo lo que se cree
se deja de creer,
la mente se empolva hacia el olvido
dejando las sensaciones a flor de piel,
en la otra cara es la hora final
de pedir el deseo.