rebecca zuñiga
Poeta recién llegado
Quisiera enterarme de lo que te pasa por la cabeza cuando pronuncias mi nombre, sentir ese eco extraño que le causas a mi humor y a los recuerdos que no son míos ni tuyos.
Las nubes se me vuelven pasajeras y los caballos corren desbocados hacía mi horizonte. Todo lo que una vez tuve ya no me pertenece. No me des la confianza de decirte que el alma se me escapó hace mucho y que ya no amó, ya no siento nada real ni nada verdadero. ¿Será que somos esclavos del deseo o que vivimos por entender los malos esquemas y los prejuicios de nuestro entorno?
No sé en qué momento fue que decidí besarte y apropiarme de una anécdota que a veces se me olvida. Vuela con las alas extendidas que no me agrada la idea de que te quedes a dormir en mis esquinas ni que hables entre líneas.
Me decepciona sentir algo que no sé si es utópico o si es parte de una realidad alterna que construí en un día que no tenía nada más que hacer.
No sé cómo cambiar esas cosas de ti que ni me gustaría reconocer. Te pareces tanto y tan poco al ayer que me das miedo...
Las nubes se me vuelven pasajeras y los caballos corren desbocados hacía mi horizonte. Todo lo que una vez tuve ya no me pertenece. No me des la confianza de decirte que el alma se me escapó hace mucho y que ya no amó, ya no siento nada real ni nada verdadero. ¿Será que somos esclavos del deseo o que vivimos por entender los malos esquemas y los prejuicios de nuestro entorno?
No sé en qué momento fue que decidí besarte y apropiarme de una anécdota que a veces se me olvida. Vuela con las alas extendidas que no me agrada la idea de que te quedes a dormir en mis esquinas ni que hables entre líneas.
Me decepciona sentir algo que no sé si es utópico o si es parte de una realidad alterna que construí en un día que no tenía nada más que hacer.
No sé cómo cambiar esas cosas de ti que ni me gustaría reconocer. Te pareces tanto y tan poco al ayer que me das miedo...