En oscuras aguas mi cuerpo desciende
con música ahogada que un día vibró,
alguien recordará hoy mi nombre,
aquel que un día en las nubes me acomodó.
Hoy me sumerjo en los secretos del océano
como tesoro hundido de un navío que naufragó,
envuelta en suave tul de princesa que fui,
desfallece ahora mi mente abatida
A penas late ya mi corazón,
los abismos se hacen eco de mi dolor
y devoran mi carne de ángel perdedor.
Morrigan