samuelchirinos
Poeta recién llegado
Los ojos de fuego que me ven en la oscuridad
los que penetran mi mente y ven la realidad
la bestia me observa con curiosidad;
su lengua cual serpiente
se arrastra sigilosa sobre mi cuerpo
y lame mis heridas con saliva de piedad;
tiembla mi cuerpo en su presencia
soy el niño de la oscuridad
el que empuña la espada de mi padre
en la lucha inmortal
el que recoge los muertos que yacen fuera del panteón
los que mueren sin fe en el creador
de mis heridas no brota sangre
son llagas de amor
producto de la batalla con Gabriel
la espada del señor no te mata
me transforma, me da paz
paz que quema mi manto negro de lana
y quiebra mi reseca piel
el maestro con gran recelo cura mis heridas
sentado en su trono
con dos cetros en sus manos sin saber cual usar
con una decisión mal tomada
conducta que no vuelve atrás
soy el Ángel del demonio
el príncipe del rey
por el, todo lo veo, todo lo se
vivo entre dos mundos
sin razón y sin ser
siguiendo la vos atrapada en mi mente
segando en el campo la cosecha del Señor.
los que penetran mi mente y ven la realidad
la bestia me observa con curiosidad;
su lengua cual serpiente
se arrastra sigilosa sobre mi cuerpo
y lame mis heridas con saliva de piedad;
tiembla mi cuerpo en su presencia
soy el niño de la oscuridad
el que empuña la espada de mi padre
en la lucha inmortal
el que recoge los muertos que yacen fuera del panteón
los que mueren sin fe en el creador
de mis heridas no brota sangre
son llagas de amor
producto de la batalla con Gabriel
la espada del señor no te mata
me transforma, me da paz
paz que quema mi manto negro de lana
y quiebra mi reseca piel
el maestro con gran recelo cura mis heridas
sentado en su trono
con dos cetros en sus manos sin saber cual usar
con una decisión mal tomada
conducta que no vuelve atrás
soy el Ángel del demonio
el príncipe del rey
por el, todo lo veo, todo lo se
vivo entre dos mundos
sin razón y sin ser
siguiendo la vos atrapada en mi mente
segando en el campo la cosecha del Señor.
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