Franco Harris
Poeta recién llegado
Quiero emprender el viaje
hacia dónde nadie me recuerde,
donde ni yo sepa donde se pierde
la flama que aviva el coraje.
No son vacaciones,
no son imaginaciones
Es un largo camino que no termina,
un sendero de espinas
por dónde todo se difumina,
un río rojo y otro negro sin esquinas.
Llegare por la tarde
justo a la hora del hambre,
vere como el cielo arde,
mero en las manos del hombre,
El amor que se tienen
una mosca y una araña
mientras se clava una patraña
por beso que a la muerte entretienen,
Un espectáculo sin precedentes
tal como los pasos ignorantes.
No recuerdo el camino
asi que nadie vendrá por mi,
no es este el mejor destino,
por lo que no diré que tan sólo dormí.
Desperté hace varios vientos
y aún creí que no eran más violentos.
hacia dónde nadie me recuerde,
donde ni yo sepa donde se pierde
la flama que aviva el coraje.
No son vacaciones,
no son imaginaciones
Es un largo camino que no termina,
un sendero de espinas
por dónde todo se difumina,
un río rojo y otro negro sin esquinas.
Llegare por la tarde
justo a la hora del hambre,
vere como el cielo arde,
mero en las manos del hombre,
El amor que se tienen
una mosca y una araña
mientras se clava una patraña
por beso que a la muerte entretienen,
Un espectáculo sin precedentes
tal como los pasos ignorantes.
No recuerdo el camino
asi que nadie vendrá por mi,
no es este el mejor destino,
por lo que no diré que tan sólo dormí.
Desperté hace varios vientos
y aún creí que no eran más violentos.