¡Ponemos tanta energía en sobrevivir!
¡Que cosa tan pero tan ridícula!
¡Que absurdo fuera de toda proporción!
¡Que gasto inútil de energía!
Al fin, que enorme tontería.
y andamos por ahí,
Con la ingenua creencia de que podemos realmente controlar algo,
Que nuestras decisiones y toda nuestra voluntad puesta en ello,
Hace en realidad alguna minúscula diferencia.
Cuan fuera de sentido, de proporción, de realidad.
y andamos por ahí,
Con una dimensión absurda e infinitamente equivocada de nuestro tamaño,
Como seres, como individuos, como comunidad, como terrícolas,
Y siempre, con nuestra imagen, hecha y maltrecha, bien a cuestas.
y andamos por ahí,
Creyendo a ultranza en lo minúsculamente limitado de la percepción de los sentidos,
En la diminuta y acotada capacidad de nuestra inteligencia.
Capaz sí, de confundir al ombligo con la vida.
y andamos por ahí,
Con una idea de importancia, tan caprichosa y absurda,
Que nos causaría un ataque de risa que podría durar días enteros si tan solo pudiéramos
ver un pequeño atisbo de ello desde nada más que un par de metros de distancia.
y andamos por ahí,
Tan pero tan inventados, tan equivocados, tan engañados
Que hasta resultamos inmensamente queribles,
Frágiles, ciegos, sordos, balbuceantes.
y andamos por ahí,
Asombrosamente hermosos hasta en nuestra locura compartida,
Tan hermosos e improbables como el Universo que nos contiene,
Singulares y exultantes, casi a nuestro pesar.
y andamos por ahí,
Creo, y con el temor de decir una tontería mas,
Simplemente porque la Vida es un Milagro,
De proporciones tan magnificas,
Que difícilmente puedan ser acaso imaginadas.
Y aún así,
Andamos por ahí,
Y quizás, probablemente,
Sigamos andando,
por ahí.
¡Que cosa tan pero tan ridícula!
¡Que absurdo fuera de toda proporción!
¡Que gasto inútil de energía!
Al fin, que enorme tontería.
y andamos por ahí,
Con la ingenua creencia de que podemos realmente controlar algo,
Que nuestras decisiones y toda nuestra voluntad puesta en ello,
Hace en realidad alguna minúscula diferencia.
Cuan fuera de sentido, de proporción, de realidad.
y andamos por ahí,
Con una dimensión absurda e infinitamente equivocada de nuestro tamaño,
Como seres, como individuos, como comunidad, como terrícolas,
Y siempre, con nuestra imagen, hecha y maltrecha, bien a cuestas.
y andamos por ahí,
Creyendo a ultranza en lo minúsculamente limitado de la percepción de los sentidos,
En la diminuta y acotada capacidad de nuestra inteligencia.
Capaz sí, de confundir al ombligo con la vida.
y andamos por ahí,
Con una idea de importancia, tan caprichosa y absurda,
Que nos causaría un ataque de risa que podría durar días enteros si tan solo pudiéramos
ver un pequeño atisbo de ello desde nada más que un par de metros de distancia.
y andamos por ahí,
Tan pero tan inventados, tan equivocados, tan engañados
Que hasta resultamos inmensamente queribles,
Frágiles, ciegos, sordos, balbuceantes.
y andamos por ahí,
Asombrosamente hermosos hasta en nuestra locura compartida,
Tan hermosos e improbables como el Universo que nos contiene,
Singulares y exultantes, casi a nuestro pesar.
y andamos por ahí,
Creo, y con el temor de decir una tontería mas,
Simplemente porque la Vida es un Milagro,
De proporciones tan magnificas,
Que difícilmente puedan ser acaso imaginadas.
Y aún así,
Andamos por ahí,
Y quizás, probablemente,
Sigamos andando,
por ahí.