frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me siento conectado con un espíritu del tiempo
que viene de mis ancestros y me llama.
Me siento conectado allá en el pasado más remoto,
con un poeta total
que amó tanto la poesía,
que murió sin terminar su único poema,
porque cada día lo volvía a comenzar,
como un Penélope que jamás termina la obra iniciada.
Y así, pasando el tiempo,
me siento conectado a un espíritu divino,
que trasciende los espacios
y desde el pasado más remoto
captura mi yo profundo con un manto de poesía,
cordón umbilical de la existencia,
que me alimenta cada día.
Y así pasando el tiempo de los tiempos,
esta poesía divina que me viene de los ancestros,
vuela de mis manos
y se transporta hacia el futuro más remoto,
hasta que un poeta en ciernes,
apasionado a la obra de mi vida,
la hace suya,
Y así, pasando el tiempo,
el nuevo poeta da nueva vida a la obra,
que jamás se acaba,
que nunca termina,
y en la desesperación
de no poder concluirla,
mi tatara tatara tátara poeta
rompe el poema,
el único poema de su existencia efímera,
lanza a los mil espacios los restos de la obra
aquella misma que un poeta de mis ancestros
comenzó un día,
y dando un grito desgarrador,
que llega hasta el pasado más remoto,
se suicida.
Frank Calle (6/jun/2018)
que viene de mis ancestros y me llama.
Me siento conectado allá en el pasado más remoto,
con un poeta total
que amó tanto la poesía,
que murió sin terminar su único poema,
porque cada día lo volvía a comenzar,
como un Penélope que jamás termina la obra iniciada.
Y así, pasando el tiempo,
me siento conectado a un espíritu divino,
que trasciende los espacios
y desde el pasado más remoto
captura mi yo profundo con un manto de poesía,
cordón umbilical de la existencia,
que me alimenta cada día.
Y así pasando el tiempo de los tiempos,
esta poesía divina que me viene de los ancestros,
vuela de mis manos
y se transporta hacia el futuro más remoto,
hasta que un poeta en ciernes,
apasionado a la obra de mi vida,
la hace suya,
Y así, pasando el tiempo,
el nuevo poeta da nueva vida a la obra,
que jamás se acaba,
que nunca termina,
y en la desesperación
de no poder concluirla,
mi tatara tatara tátara poeta
rompe el poema,
el único poema de su existencia efímera,
lanza a los mil espacios los restos de la obra
aquella misma que un poeta de mis ancestros
comenzó un día,
y dando un grito desgarrador,
que llega hasta el pasado más remoto,
se suicida.
Frank Calle (6/jun/2018)
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