• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Amor negado: dolor callado (2)

Julius 12

Poeta que considera el portal su segunda casa
En los temblores delicuescentes del silencio
se magnetiza un salto incongruente
derrotando el apremio de la coyuntura
donde los versos son pequeños tragos
soportados de manera insoportable,
pues toda la sumisión ocurrió sin magos,
¿Qué duda cabe?
Pero el tren fantasmal persiste,
espera el anuncio, la fuerza impelente.
La lobreguez de la estación despojará
tu esencia llenándola de fríos discontinuos
y de vaivenes de súbitos alertas,
de llegadas y salidas angustiosas,
de inútiles suspiros y de la noche singular
que manifestó el ramalazo del último beso,
y luego y después, y ya olvidado el inútil
liar de las horas, el devaneo de notas dispersas
de la sinfonía, apenados temblores del silencio
de ese amor negado que es amor callado...
 
En los temblores delicuescentes del silencio
se magnetiza un salto incongruente
derrotando el apremio de la coyuntura
donde los versos son pequeños tragos
soportados de manera insoportable,
pues toda la sumisión ocurrió sin magos,
¿Qué duda cabe?
Pero el tren fantasmal persiste,
espera el anuncio, la fuerza impelente.
La lobreguez de la estación despojará
tu esencia llenándola de fríos discontinuos
y de vaivenes de súbitos alertas,
de llegadas y salidas angustiosas,
de inútiles suspiros y de la noche singular
que manifestó el ramalazo del último beso,
y luego y después, y ya olvidado el inútil
liar de las horas, el devaneo de notas dispersas
de la sinfonía, apenados temblores del silencio
de ese amor negado que es amor callado...

El género surrealista bien cultivado con en tu caso, permite hallar profundos sentimientos en un marco de ensoñación que hace de la lectura un verdadero placer.
Fue un gusto leer esta obra, Julius, saludos y que tengas una hermosa semana.
 
En los temblores delicuescentes del silencio
se magnetiza un salto incongruente
derrotando el apremio de la coyuntura
donde los versos son pequeños tragos
soportados de manera insoportable,
pues toda la sumisión ocurrió sin magos,
¿Qué duda cabe?
Pero el tren fantasmal persiste,
espera el anuncio, la fuerza impelente.
La lobreguez de la estación despojará
tu esencia llenándola de fríos discontinuos
y de vaivenes de súbitos alertas,
de llegadas y salidas angustiosas,
de inútiles suspiros y de la noche singular
que manifestó el ramalazo del último beso,
y luego y después, y ya olvidado el inútil
liar de las horas, el devaneo de notas dispersas
de la sinfonía, apenados temblores del silencio
de ese amor negado que es amor callado...

Excelente poema amigo Julius, es un placer leer. Un cálido saludo y mis mejores deseos
 
Atrás
Arriba