Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Succionaba la sangre
de mis venas,
cerré los ojos ante
el amor helado,
al abrirlos observé
su cabeza dorada
sobre mi garganta,
parecía haber
saciado las ansias.
Como una herida
con cuchillo caliente
esta idea vino
a mi cabeza:
Su dominio total
en mi humilde alma.
En la noche oscura profunda,
de forma inesperada,
visión de todas las cosas,
aparece como
la sombra de un sueño.
La vampiro asida
al extremo de una
estaca de madera
clavada en mi corazón
en la noche invernal,
signa mi existencia
a seguir amándola
por toda la eternidad.
Eres mi ama
y te beso...
ligado a tus
labios por siempre
de mis venas,
cerré los ojos ante
el amor helado,
al abrirlos observé
su cabeza dorada
sobre mi garganta,
parecía haber
saciado las ansias.
Como una herida
con cuchillo caliente
esta idea vino
a mi cabeza:
Su dominio total
en mi humilde alma.
En la noche oscura profunda,
de forma inesperada,
visión de todas las cosas,
aparece como
la sombra de un sueño.
La vampiro asida
al extremo de una
estaca de madera
clavada en mi corazón
en la noche invernal,
signa mi existencia
a seguir amándola
por toda la eternidad.
Eres mi ama
y te beso...
ligado a tus
labios por siempre